“Soy digno de amor, simplemente porque existo”
En memoria de James Van Der Beek: una reflexión sobre la dignidad humana
Hoy el mundo del entretenimiento y de quienes lo admirábamos sentimos una profunda tristeza: ha muerto el actor James Van Der Beek, conocido por su papel en Dawson’s Creek y otras producciones, tras una valiente batalla contra el cáncer de colon. Tenía 48 años.
Lo que quiero compartir aquí no es solo su partida. James Van Der Beek no tuvo miedo de mirar de frente su propia mortalidad. Y fue precisamente al enfrentarla que tuvo que redefinir lo que significaba “ser” él. Durante años se había identificado como actor, esposo, padre, proveedor… Pero cuando la enfermedad llegó, todas esas definiciones se desmoronaron.
Ya no podía trabajar.
No podía cargar a sus hijos.
No podía sostener a su esposa como antes.
Ni siquiera tenía la energía para podar los árboles.
Entonces surgió la pregunta esencial:
Si ya no soy todo eso… ¿qué soy?
En la quietud de la meditación, la respuesta apareció:
“Soy digno del amor de Dios simplemente porque existo.”
Y luego vino otra pregunta todavía más poderosa:
Si soy digno del amor de Dios…
¿no debería también ser digno de mi propio amor?
Cuando se caen los roles
Esta reflexión toca algo profundamente humano.
En nuestra cultura, solemos definirnos por lo que hacemos:
lo que producimos, lo que aportamos, lo que sostenemos para otros.
Pero ¿qué pasa cuando no podemos hacer?
¿Cuando el cuerpo se debilita?
¿Cuando la vida nos obliga a detenernos?
¿Sigue existiendo nuestro valor?
La respuesta que él encontró —y que hoy quiero dejarte— es radicalmente simple:
Tu valor no depende de tu rendimiento.
Tu dignidad no depende de tu productividad.
Tu merecimiento no depende de tu fortaleza.
Eres digno de amor porque existes.
Un recordatorio necesario
Vivimos en una época que glorifica el hacer, el rendimiento y la optimización constante.
Pero la vida, tarde o temprano, nos confronta con nuestra vulnerabilidad.
Y quizás ahí —cuando ya no podemos sostener ninguna máscara— aparece la verdad más esencial:
No tienes que demostrar nada para merecer amor.
Ya lo eres.
Que esta verdad no se quede como una frase bonita.
Que la practiques.
Aquí te dejo el video: https://www.instagram.com/p/DG9aMcDOnrJ/
Con amor,
Chhio

